Productos de limpieza y desinfección
Publicado el 05-01-2015
En el mercado existen diferentes tipos de productos desinfectantes que difieren tanto en sus propiedades y su toxiciad
Cuando limpiamos nuestro hogar, nuestro lugar de trabajo o cualquier otro espacio podemos hacerlo por estética pero también por higiene. Para conseguir lo segundo es importante que usemos los productos adecuados ya que, en ocasiones, una apariencia de limpieza puede ocultar un riesgo de infección.
Hay diferentes tipos de insectos y microorganismos que viven a nuestro alrededor como bacterias, hongos, virus... estos últimos son posiblemente los más difíciles de eliminar.
En el mercado existen diferentes tipos de productos desinfectantes que difieren tanto en sus propiedades y su toxiciad. Algunos de los más habituales son:
·Alcoholes: los más habituales son las disoluciones de Etanol y Isopropanol. Grandes desinfectantes, no son corrosivos aunque su capacidad de acción es muy limitada en el tiempo debido a su volatilidad. No son eficaces frente a hongos o esporas bacterianas.
·Peróxido de Hidrógeno: conocido como agua oxigenada. En las concentraciones habituales en las que se usa como antiséptico tiene un bajo poder bactericida.
·Hipoclorito de Sodio (lejía). Uno de los desinfectantes más usados en casa y también uno de los más potentes. Si se usa de forma correcta es capaz de desinfectar de manera muy eficiente casi cualquier tipo de microorganismo, así como sus esporas. Lo ideal es que las superficies tratadas permanezcan cubiertas por la disolución durante unos cinco minutos, aunque hay que tener precaución si se tienen niños pequeños o mascotas en casa por su alta toxicidad. Para aumentar su efectividad lo mejor es que la superficie sobre la que se use haya sido barrida previamente. También es importante usar agua fría en su disolución, pues el agua caliente puede provocar una mayor evaporación de cloro con lo que disminuye su efectividad. Además de como desinfectante es un potente blanqueante.
·Cloro. Muy usado para desinfección de agua (tanto en piscinas como en tratamientos potabilizadores del agua).
·Clorhexidina. Es un potente bactericida y fungicida. Se usa en enjuagues bucales y, en concentraciones más altas, en jabones de manos especiales para desinfección.
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