Córdoba Sana. El periódico cordobés de salud y bienestar desde 2004.
Martes, 23 de junio de 2026
entrevista

Entrevista a Isabel Rosales, jefa de comidas en La Posada del Caballo Andaluz

Publicado el 07-06-2026

Entrevista a Isabel Rosales, jefa de comidas en La Posada del Caballo Andaluz

Isabel Rosales nos habla sobre gastronomía, bienestar y la importancia de compartir los momentos que importan


Aquí tienes el texto completo:

ARTÍCULO JUNIO CÓRDOBA SANA

INTRODUCCIÓN

Celebrar también es cuidarse

Isabel Rosales nos habla sobre gastronomía, bienestar y la importancia de compartir los momentos que importan

Con la llegada de junio, muchas personas sienten que se acerca el final de una etapa. Es el mes de las graduaciones, las comidas de compañeros, las cenas de profesores, los encuentros de empresa y las celebraciones familiares que marcan el cierre de un curso o de un intenso periodo de trabajo. Tras meses de esfuerzo, objetivos y responsabilidades, llega el momento de detenerse, mirar atrás y valorar todo lo conseguido.

En una sociedad cada vez más acelerada, donde las agendas parecen no dejar espacio para el descanso, recuperar el placer de reunirse alrededor de una mesa se ha convertido en algo más valioso que nunca. La gastronomía no solo alimenta el cuerpo; también nos ayuda a conectar con quienes nos rodean, a celebrar los logros alcanzados y a disfrutar de momentos que terminan formando parte de nuestros recuerdos.

Para hablar de ello conversamos con Isabel Rosales, quien junto a sus hermanos continúa el legado familiar de Grupo Rosales, una empresa cordobesa con más de seis décadas de trayectoria en el sector de la hostelería. Desde La Posada del Caballo Andaluz, una auténtica casa de comidas ubicada en el corazón de San Basilio, Isabel nos comparte su visión sobre la gastronomía, el bienestar y el valor de celebrar los momentos importantes de la vida.

¿Qué relación cree que existe entre la gastronomía y el bienestar?

La relación es mucho más estrecha de lo que a veces pensamos. Cuando hablamos de bienestar solemos centrarnos en la alimentación saludable o en el ejercicio físico, pero también hay una parte emocional muy importante. Comer es una necesidad, pero compartir una comida es una experiencia. Es un momento para conversar, para disfrutar sin prisas y para conectar con otras personas.

La gastronomía tiene la capacidad de despertar recuerdos, emociones y sensaciones. Muchas veces asociamos determinados platos a momentos felices de nuestra vida, a reuniones familiares o a celebraciones especiales. Por eso creo que una buena mesa también puede contribuir a nuestro bienestar emocional.

Vivimos en una época marcada por las prisas. ¿Estamos perdiendo el hábito de disfrutar de la comida?

En cierto modo sí. El ritmo de vida actual nos obliga muchas veces a comer rápido, pendientes del teléfono o pensando en la siguiente tarea que tenemos que hacer. Sin embargo, cada vez hay más personas que buscan precisamente lo contrario: espacios donde poder desconectar y disfrutar del momento.

Creo que estamos redescubriendo el valor de las cosas sencillas. Sentarse a la mesa, compartir una conversación agradable o disfrutar de una sobremesa tranquila son pequeños placeres que tienen un efecto muy positivo en nuestro día a día.

Junio es un mes de encuentros y celebraciones. ¿Por qué cree que es importante celebrar?

Porque celebrar significa reconocer el camino recorrido. Durante el año estamos tan centrados en las obligaciones y en alcanzar objetivos que a menudo olvidamos detenernos y valorar todo lo conseguido.

Junio es un mes especialmente bonito porque está lleno de momentos que marcan el final de una etapa. Es la época de las graduaciones, de los cierres de curso y de los encuentros que ponen el broche final a meses de esfuerzo y dedicación. Son días en los que vemos la emoción de los estudiantes al alcanzar una meta y el orgullo de los padres, abuelos y familiares que les han acompañado durante todo el camino.

Lo mismo ocurre entre compañeros de trabajo. Después de meses de dedicación, una comida o una cena permite agradecer el esfuerzo compartido, fortalecer relaciones y crear recuerdos que permanecen mucho más allá de lo profesional.

Creo que celebrar es una necesidad humana. Nos ayuda a poner en valor los momentos importantes de la vida, a compartir nuestra alegría con los demás y a recordar que los logros tienen aún más significado cuando se disfrutan en compañía.

¿Qué buscan quienes eligen La Posada para este tipo de encuentros?

Principalmente buscan un entorno auténtico y acogedor. La Posada del Caballo Andaluz es una antigua casa cordobesa llena de rincones con encanto, patios y espacios que invitan a disfrutar sin prisas.

Muchos clientes nos comentan que valoran especialmente el ambiente familiar y cercano que encuentran aquí. Les gusta sentirse cómodos, bien atendidos y disfrutar de una cocina tradicional elaborada con cariño. Al final, cuando alguien organiza una celebración, lo que busca es que las personas que le acompañan se sientan a gusto y guarden un buen recuerdo de ese día.

La cocina tradicional ocupa un lugar destacado en su propuesta gastronómica. ¿Qué importancia tiene para usted conservarla?

Para mí es fundamental. La cocina tradicional forma parte de nuestra historia, de nuestra cultura y también de nuestros recuerdos. Detrás de cada receta hay generaciones de conocimiento, costumbres y momentos compartidos en familia que merece la pena conservar.

En La Posada trabajamos muchas recetas de siempre, las que hemos visto preparar en nuestras casas y que forman parte de la gastronomía cordobesa. De hecho, uno de los comentarios que más nos emocionan es cuando un cliente nos dice: "Este plato me recuerda a la comida de mi abuela". Creo que no hay mejor reconocimiento para una casa de comidas que conseguir despertar esos recuerdos y esas emociones a través de la cocina.

Nos gusta mantener esa esencia, respetando las recetas tradicionales y los sabores de siempre, porque forman parte de nuestra identidad y de la manera en la que entendemos la hostelería.

¿Es posible disfrutar de la gastronomía tradicional y mantener hábitos saludables?

En nuestra cocina conviven recetas más ligeras y frescas como el salmorejo cordobés, la mazamorra o el gazpacho rojo con platos tradicionales que forman parte de nuestra historia gastronómica, como la gallina en pepitoria, el bacalao a la cordobesa, las manitas de cerdo o la pifarrada de conejo. Son platos que nos conectan con nuestras raíces y que muchas veces recuerdan a las comidas que preparaban nuestras madres y abuelas.

Además, cada vez prestamos más atención a las necesidades específicas de nuestros clientes. En Grupo Rosales formamos parte de la Red Córdoba Sin Gluten y contamos con numerosas opciones aptas para personas celíacas, así como alternativas adaptadas a distintas intolerancias alimentarias.

Creo que disfrutar de la buena mesa y cuidar la alimentación no son conceptos opuestos. Lo importante es apostar por productos de calidad, una alimentación variada y equilibrada y, por supuesto, disfrutar de la gastronomía como parte de nuestro bienestar y de nuestra cultura.

¿Qué le gustaría que sintiera un cliente al marcharse de La Posada?

Me gustaría que se fuera con la sensación de haber vivido una experiencia agradable. Que recuerde la comida, el entorno y el trato recibido, pero sobre todo que recuerde el momento compartido con las personas que le acompañaban.

Al final, nuestro trabajo consiste en crear espacios donde las personas puedan disfrutar, celebrar y sentirse bien. Y cuando un cliente se marcha con una sonrisa, sentimos que hemos cumplido nuestro objetivo.

Pero, si soy sincera, me hace especial ilusión cuando alguien nos dice que se ha sentido como en casa. Que la comida le ha recordado a los sabores de su infancia, a las recetas de su madre o de su abuela, o que ha disfrutado de una sobremesa tranquila rodeado de las personas que quiere. Creo que esos pequeños detalles son los que realmente permanecen en la memoria y los que dan sentido a nuestro trabajo.

Me gustaría que quienes nos visitan se lleven un pedacito de Córdoba, de su hospitalidad y de esa forma tan nuestra de entender la vida: alrededor de una mesa, sin prisas y disfrutando de la buena compañía.

Una mesa para compartir, un motivo para celebrar

En un mundo donde el tiempo parece correr cada vez más deprisa, detenerse para compartir una comida puede convertirse en un auténtico acto de bienestar. Las celebraciones de junio nos recuerdan la importancia de reconocer los logros, agradecer el esfuerzo realizado y dedicar tiempo a las personas que forman parte de nuestra vida.

Porque cuidar de nuestra salud también significa cultivar nuestras relaciones, disfrutar de los pequeños momentos y celebrar, de vez en cuando, todo aquello que merece ser recordado.

Compartir esta noticia


¿Te ha resultado útil este artículo?

Recibe contenido como este directamente en tu correo.

Suscríbete a nuestro boletín