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Jueves, 23 de julio de 2026
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Cirugía mínimamente invasiva: menos dolor y más recuperación

Publicado el 17-07-2026

Cirugía mínimamente invasiva: menos dolor y más recuperación

La cirugía mínimamente invasiva de columna reduce el dolor postoperatorio y acelera la recuperación frente a la cirugía convencional. El doctor Yordy Batista, neurocirujano de Quirónsalud Córdoba, explica sus ventajas, indicaciones y cuándo es la opción más adecuada para el paciente.


El doctor Yordy Batista, neurocirujano del Hospital Quirónsalud Córdoba, subraya que estas técnicas van mucho más allá de practicar incisiones más pequeñas: su valor real reside en la precisión con la que se trata la patología preservando al máximo los tejidos sanos, lo que se traduce en una cirugía más segura y en mejores resultados funcionales.

Patologías de columna que pueden tratarse con esta técnica

La cirugía mínimamente invasiva está indicada para hernias discales cervicales y lumbares, estenosis del canal vertebral, espondilolistesis, determinadas fracturas vertebrales, escoliosis degenerativa del adulto, quistes sinoviales vertebrales y otras enfermedades degenerativas que comprimen las raíces nerviosas o la médula espinal.

Los pacientes suelen acudir a consulta por dolor cervical o lumbar persistente, ciática, hormigueo, pérdida de sensibilidad o disminución de la fuerza muscular. En casos más avanzados pueden aparecer alteraciones del equilibrio o trastornos en el control de la vejiga y el intestino, síntomas que requieren valoración especializada urgente.

Ventajas frente a la cirugía convencional

A diferencia del abordaje tradicional, esta modalidad emplea incisiones de pequeño tamaño, sistemas de magnificación e instrumental altamente especializado que permiten acceder a la zona afectada sin dañar la musculatura ni los ligamentos circundantes. El resultado es un menor sangrado, menos dolor tras la operación, menor riesgo de complicaciones, estancias hospitalarias más cortas y una reincorporación más temprana a la vida cotidiana y laboral.

La cirugía, última opción cuando el tratamiento conservador falla

El doctor Batista insiste en que la intervención quirúrgica no es la primera opción para todos los pacientes con dolor de espalda. Un diagnóstico preciso y una correcta selección del tratamiento son fundamentales: en la mayoría de los casos, las medidas conservadoras permiten controlar los síntomas. Sin embargo, cuando existe compresión neurológica, pérdida de fuerza, dolor incapacitante o fracaso del tratamiento médico, la cirugía puede ofrecer una solución eficaz y duradera.

La combinación de experiencia quirúrgica, innovación tecnológica y un abordaje individualizado busca que los pacientes recuperen su movilidad y calidad de vida en el menor tiempo posible.

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