La perforación septal: el 'agujero' en el tabique nasal que lastra la respiración
Publicado el 02-07-2026
Una patología poco conocida pero con síntomas muy incapacitantes: costras, sangrados, sequedad y dificultad para respirar. El doctor Juan Aguilar, del Hospital Quirónsalud Córdoba, explica sus causas y cómo la cirugía endoscópica permite corregirla de forma mínimamente invasiva.
El tabique nasal no es una simple pared divisoria. Su función es acondicionar el aire que respiramos: humidificarlo, calentarlo y conducirlo correctamente hacia los pulmones. Cuando aparece una perforación en esa estructura, todo ese mecanismo se altera. Y, sin embargo, muchos pacientes tardan años en saber que la tienen.
Una patología que pasa desapercibida... hasta que no puede más
Aunque en ocasiones se detecta de forma casual en una revisión rutinaria, en otros casos la perforación septal genera síntomas persistentes que condicionan el día a día. Obstrucción nasal, sequedad intensa, formación continua de costras, sangrados recurrentes, silbidos al respirar o dolor en el interior de la nariz son las manifestaciones más habituales. En perforaciones de mayor tamaño pueden aparecer también alteraciones del flujo aéreo e incluso deformidades estéticas de la pirámide nasal.
'Muchos pacientes llevan años conviviendo con costras, sequedad, sangrados frecuentes o dificultad respiratoria sin conocer el origen de estos síntomas', señala el doctor Aguilar. 'Una valoración especializada permite identificar la causa de la perforación y ofrecer el tratamiento más adecuado en función de cada caso.'
¿Por qué se produce una perforación septal?
Las causas son diversas. Entre las más frecuentes se encuentran cirugías nasales previas, traumatismos y la cauterización repetida de sangrados nasales. También pueden provocarla el uso prolongado e inadecuado de algunos pulverizadores nasales, enfermedades inflamatorias o autoinmunes como la granulomatosis con poliangeítis, ciertas infecciones, el consumo de cocaína y, de forma excepcional, tumores de la cavidad nasal.
Tratamiento: de las medidas conservadoras a la cirugía endoscópica
El abordaje depende del tamaño y la localización de la perforación, así como de los síntomas del paciente. En casos leves pueden recomendarse lavados nasales y pomadas hidratantes. Los botones septales son otra opción, aunque habitualmente son mal tolerados por los pacientes.
Cuando los síntomas son importantes o la perforación progresa, la cirugía es la solución definitiva. El Hospital Quirónsalud Córdoba utiliza técnicas endoscópicas de alta definición que permiten abordar la lesión sin incisiones externas. 'La técnica consiste en el cierre mediante colgajos mucosos vascularizados obtenidos del propio interior de la nariz', explica el doctor Aguilar, 'lo que favorece una recuperación más cómoda para el paciente.'
El objetivo: recuperar la calidad de vida
Más allá del cierre anatómico del orificio, el fin del tratamiento es aliviar los síntomas, restaurar la función fisiológica de la nariz y devolver al paciente una mejor calidad de vida. Un diagnóstico precoz y una valoración especializada resultan clave para lograrlo, concluye el especialista.
Etiquetas
¿Te ha resultado útil este artículo?
Recibe contenido como este directamente en tu correo.
